Fui con Noelia a ver el Turismo Carretera. Fuimos sin saber mucho del tema, con ganas de vivir la experiencia desde adentro, y terminamos sorprendidos por la cantidad de gente disfrutando y la locura hermosa que se respira en el circuito.
Esa pasión popular, la misma que vemos en el fútbol y en tantas otras disciplinas, te hace pensar. Como apasionado de lo que hago, no puedo dejar de desear que esa misma energía, ese fuego y ese acompañamiento existan alguna vez en la política y en una gestión.
¿Cómo se logra? Con un solo camino: laburando sin parar, con honestidad, transparencia, empatía y ganas de hacer. Lo de hoy fue la recarga de energía perfecta para seguir trabajando y transformar la confianza de la gente en pasión.