El pasado miércoles 22, vivimos un momento de profunda alegría y reencuentro en el acto de asunción de autoridades del PRO. Recibir el certificado como Presidente de la Junta Ejecutiva del PRO del Departamento Santa María es un enorme honor, pero sobre todo, una gran responsabilidad que asumo con la humildad de siempre.

​Quiero destacar de manera muy especial el orgullo de que nuestro querido Ivo Foguet Passer, vecino de Malagueño e integrante de nuestro equipo de trabajo, haya sido elegido como Presidente de la Juventud del PRO de la Provincia de Córdoba. ¡Un enorme logro para nuestra ciudad y nuestro equipo!

​Reconozco que no estuvimos todos. A quienes por diversos motivos no pudieron estar presentes, quiero enviarles un mensaje claro y sincero: los necesitamos, acá no hay rencores y nuestros brazos están abiertos.

  • Quizás por nuestros propios errores en el pasado no supimos evitar la división. Debemos mirar para atrás solo para aprender, hacernos cargo de en qué nos equivocamos y seguir adelante.
  • Las distintas miradas e internas no nos dividen; nos enriquecen si somos capaces de debatir con respeto y encontrar puntos en común.
  • Tener un cargo de representación no nos hace dueños de nada. El PRO no pertenece a una mesa directiva: el PRO somos todos y cada uno de los militantes que dejan el alma en el territorio.

​​Somos parte de un partido nacional, sí, pero eso no significa que vayamos a permitir que decidan por nosotros. Queremos trabajar juntos, pero exigiendo siempre el respeto por la autonomía y por las decisiones que tomamos en Córdoba y en cada una de nuestras localidades.

​En lo personal, jamás seré obsecuente de nadie. Mi línea no la traza ningún dirigente de turno; la trazo yo solo, a través de la escucha atenta y el diálogo permanente con todos los actores de la sociedad.

​Primero están las ciudades, provincia y país; recién después, la política. Acepté sumarme al PRO porque me permitieron trabajar siempre bajo ese principio, poniendo los proyectos colectivos por encima de los intereses individuales.

​​A mis vecinos de Malagueño, y la comunidad en general, quiero decirles lo de siempre: no soy un fanático. Para mí, el partido es solo un instrumento, una herramienta de trabajo para transformar realidades y llevar adelante las propuestas que soñamos para nuestra ciudad.

​Nos unen los valores humanos, no las etiquetas partidarias. Por eso mantenemos una excelente relación con dirigentes y amigos de otros espacios con quienes compartimos visión de futuro. Nuestro único límite es la corrupción y la especulación individual.

​¡Gracias a cada militante, afiliado y amigo por la confianza! A seguir trabajando con empatía, coraje y compromiso.

JUNTOS ACTIVEMOS MALAGUEÑO, LA PROVINCIA DE CÓRDOBA Y NUESTRA HERMOSA ARGENTINA

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